Bogotá ha rechazado la participación de equipos de rescate mexicanos en las operaciones de búsqueda tras el terremoto, según informaciones oficiales. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha confirmado que el gobierno colombiano negó el despliegue de estas unidades, limitándose a aceptar apoyo exclusivo de cuatro países: Estados Unidos, Ecuador, El Salvador e Israel. Esta decisión ha generado controversia, especialmente tras la negativa a la colaboración con México, a pesar de su cercanía geográfica y histórica.

El gobierno colombiano ha explicado que solo permite la intervención de equipos de países con gobiernos afines, lo que ha llevado a la exclusión de naciones como México. Aunque el Ministerio de Defensa colombiano ha mantenido una postura neutral, la negativa a la ayuda mexicana ha sido interpretada como una señal de distanciamiento. Mientras tanto, Estados Unidos y otros países mencionados han sido invitados a participar en las operaciones de rescate, según fuentes oficiales.

La situación ha sido ampliamente comentada en los medios, con críticas hacia la decisión de Colombia. Aunque no se ha emitido un comunicado oficial detallado, la negativa a la colaboración con México ha sido vista como una ruptura en las relaciones bilaterales. La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de las operaciones de rescate, mientras se espera una respuesta oficial del gobierno colombiano.