La Habana, 12 sep. — Cuba y China han iniciado una serie de proyectos conjuntos que reflejan el fortalecimiento de su relación económica y tecnológica. Entre las iniciativas destacan la construcción de 90 parques fotovoltaicos, que buscan diversificar la matriz energética del país y reducir su dependencia de hidrocarburos importados. Esta alianza estratégica, respaldada por el gobierno cubano, busca modernizar la producción de energía y promover la sostenibilidad.

Paralelamente, se ha inaugurado un seminario sobre desarrollo aduanero inteligente, organizado por la Aduana General de la República. El evento busca mejorar la eficiencia en la gestión de las importaciones y exportaciones, facilitando así el comercio con otros países. Estas acciones marcan un avance en la integración económica de Cuba en el escenario internacional, a pesar del bloqueo estadounidense que continúa afectando su economía.

Aunque el contexto político sigue siendo complejo, los proyectos en marcha muestran una voluntad de Cuba de diversificar sus alianzas y encontrar alternativas para su desarrollo. La colaboración con China se presenta como una herramienta clave para superar las limitaciones impuestas por las sanciones.