El subcomandante iraní Yadollah Javani anunció que la guerra debe terminar conforme al memorando de entendimiento firmado con Estados Unidos. La tensión entre ambos países se profundiza por la falta de avances en la normalización del tránsito por el estrecho de Ormuz, clave para el comercio petrolero. El petróleo subió a más de 90 dólares por barril por la incertidumbre sobre el control de esa zona estratégica.

El presidente estadounidense, Donald Trump, exige la rendición de Irán y advierte a Omán de no interferir en las negociaciones. Aunque no ha confirmado bombardeos, ha señalado un canal directo con la Guardia Revolucionaria iraní. En tanto, Irán condena los ataques con drones contra una oficina gubernamental en Irak, que atribuye a grupos vinculados a Estados Unidos.

La situación se complica con la amenaza de Trump de bombardear Omán si no colabora en las conversaciones. Mientras, el gobierno estadounidense promete acciones para aumentar la producción de gasolina tras las interrupciones en el suministro. La tensión persiste sin solución inmediata, con ambos lados en postura de confrontación.

La guerra entre Irán y Estados Unidos sigue sin resolución, mientras el mercado energético se ve afectado por la inestabilidad en el estrecho de Ormuz.