El Consejo de Derechos Humanos de la ONU debatió en Ginebra un informe sobre el impacto del bloqueo estadounidense contra Cuba. La Relatora Especial, Zaina Jallad, destacó cómo las sanciones unilaterales afectan la economía y la vida cotidiana de los cubanos. Durante la discusión, se mencionó la falta de apoyo internacional al bloqueo, ya que ninguna nación lo defendió en la ONU.
El canciller cubano respondió a las críticas, señalando que las medidas estadounidenses violan los derechos humanos. Aunque no se presentaron datos concretos para refutar las acusaciones, se insistió en que el bloqueo es una herramienta de presión política. La Relatora recomendó al gobierno cubano que revise las medidas coercitivas y busque alternativas para mejorar la situación económica.
La discusión reflejó la tensión entre las políticas exteriores de ambos países. Mientras Cuba defiende su soberanía, Estados Unidos mantiene su postura de sanciones como forma de presión. La ONU sigue siendo un espacio clave para abordar este tema, aunque la falta de consenso dificulta una solución inmediata.

























