Las tiendas que ofrecen precios más bajos están aumentando su presencia en el mercado mexicano, según un estudio reciente. Este fenómeno ha generado una nueva oportunidad para las pequeñas empresas, que ahora compiten con cadenas grandes que prometen productos a bajo costo. Los consumidores, especialmente en zonas urbanas, están mostrando preferencia por opciones más económicas, lo que ha alterado el equilibrio del sector retail. Las Pymes enfrentan el desafío de adaptarse a esta tendencia, buscando innovar en sus ofertas para mantener su relevancia. Aunque las grandes cadenas tienen ventajas en logística y distribución, las pequeñas empresas buscan diferenciarse mediante la calidad y el servicio personalizado. Este cambio refleja una evolución en los hábitos de compra, impulsada por la necesidad de ahorrar en un contexto de inflación constante.
Comercios económicos ganan terreno en México


























