Varios inmigrantes llegaron exhaustos a Ceuta este fin de semana, según datos oficiales del Gobierno, lo que ha elevado la crisis migratoria a niveles dramáticos en la ciudad autónoma. El personal médico local atendió a los migrantes, que se encontraban en condiciones precarias, tras cruzar la frontera en condiciones adversas.
El impacto de la situación ha sido notable en Portugal, donde el Gobierno luso decidió incrementar la vigilancia marítima en el Algarve como respuesta al escenario en Ceuta. Esta medida se considera un gesto ante la presión generada por la crisis migratoria, que ha sacudido la política lusa en un momento de intensa actividad política, incluida la ofensiva del ultra derechista Ventura.
El Rey Felipe VI se mostró indignado por la situación y ha mantenido contactos con los presidentes de Ceuta y Melilla, así como con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo. Esta intervención real refleja la gravedad del asunto y la necesidad de medidas urgentes para evitar que se repita.
Además, los ministros de Interior de la UE se reunirán para abordar la crisis, tras la solicitud del presidente del Gobierno y líderes de varios países críticos con su gestión migratoria. La situación sigue siendo un desafío para la política europea y la gestión de las fronteras.
























