La crisis migratoria en la frontera entre Ceuta y Marruecos ha alcanzado niveles nunca antes vistos, con más de setenta muertos en el mar y miles de migrantes atrapados en la zona. La situación ha generado tensiones entre España y Marruecos, con críticas mutuas y llamadas a la acción por parte de partidos políticos y organizaciones.

El líder del partido Vox, Santiago Abascal, ha exigido la militarización de la frontera y la suspensión del acuerdo preferencial con la UE, acusando al gobierno español de estar "sometido" a Marruecos por información sobre casos de corrupción. A su vez, Vox ha denunciado la presencia de "miles y miles" de migrantes en Ceuta y ha criticado la nueva barrera marítima en la frontera, que ha sido objeto de controversia.

Mientras, la Marina Real Marroquí patrulla en el lado marroquí de la barrera flotante, mientras que el gobierno español informa de 72 muertos, aunque Marruecos sigue encontrando más cadáveres en el mar. La crisis ha generado también preocupación por la protección de menores, con miles de niños y adolescentes atrapados en la zona, aunque no hay un recuento oficial.

La situación ha llegado a la atención de la UE, donde el gobierno español enfrenta críticas de socios y ha sido alabado por la actuación de Marruecos. La crisis amenaza con convertirse en un nuevo frente político en Andalucía y otras comunidades autónomas.