El gobierno español ha aplicado un descuento fiscal de 20 céntimos por litro al diésel, lo que lo convierte en el segundo combustible más barato de la Unión Europea. El precio promedio del gasóleo en España se sitúa en 1,795 euros por litro, solo superado por Malta. Esta medida ha generado un aumento en el número de conductores portugueses que cruzan la frontera para abastecerse de combustible, aprovechando la ventaja económica.

La reducción del precio ha sido posible gracias a la ampliación de la rebaja fiscal, que se aplicó la semana pasada. Antes de este ajuste, siete países europeos ofrecían precios más bajos por litro. Ahora, España se posiciona como una opción atractiva para los usuarios de vehículos diésel, especialmente en la región vecina de Portugal.

La medida ha tenido un impacto directo en el mercado de combustibles, con una caída en los precios que ha sido notada por los consumidores. Aunque la ventaja es clara, el gobierno sigue analizando el impacto a largo plazo de esta política en la economía nacional y en la movilidad entre los países de la UE.