El gobierno español busca frenar nuevas entradas en Ceuta y asegura que todos los migrantes serán devueltos a Marruecos. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, afirmó este martes desde la ciudad autónoma que Marruecos está dispuesto a aceptar inmediatamente el retorno de personas que entraron irregularmente el 30 de julio. Durante una reunión con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, Albares destacó el contacto diario con su homólogo marroquí y la colaboración entre ambos países para acelerar las devoluciones de quienes aún se encuentran en la zona.
Según fuentes oficiales, el objetivo es evitar nuevas llegadas y garantizar un control fronterizo más estricto. Albares señaló que el gobierno trabaja para facilitar el retorno de los migrantes, aunque no se especificó el número exacto de personas afectadas. La situación en Ceuta sigue siendo un tema de debate entre España y Marruecos, con tensiones derivadas de la gestión de la crisis migratoria.
La decisión refleja una postura más dura frente a la migración irregular, en línea con políticas europeas que buscan reforzar la seguridad en las fronteras. Aunque no se mencionaron sanciones o medidas adicionales, el enfoque se centra en la cooperación bilateral para resolver el problema. La tensión persiste, pero el gobierno español insiste en la necesidad de una solución conjunta con Marruecos.
























