Autoridades forenses del estado de Chihuahua autorizaron el entierro de 117 cuerpos no identificados en Ciudad Juárez. Cada tumba fue registrada con el fin de poder ser reabierta si se logra identificar a las víctimas. Esta medida fue tomada tras una evaluación de las condiciones de los cuerpos, que no permitieron determinar su identidad.
El entierro se realizó en cumplimiento con protocolos establecidos para casos donde no es posible realizar una identificación formal. Las autoridades destacaron que el registro de las sepulturas facilitará futuras investigaciones si surgen nuevas pistas. No se ha proporcionado información adicional sobre las circunstancias en las que fallecieron las personas.
La decisión refleja la complejidad de casos de desaparición en la región, donde a menudo no se logra establecer la identidad de las víctimas. Esta acción busca equilibrar la necesidad de respeto a las familias con el cumplimiento de las normas legales vigentes. No se ha anunciado una investigación adicional en este caso.























