Abelardo de la Espriella asumió oficialmente la presidencia de Colombia en la ciudad de Cali, en un acto inédito que marcó el inicio de su mandato. Este viernes, el ultraderechista fue juramentado frente a líderes internacionales, incluyendo al rey Felipe VI de España y al presidente argentino Javier Milei, sin la presencia del expresidente Gustavo Petro, quien fue su principal rival en las elecciones (tvazteca.com). La ceremonia tuvo lugar en el Cantón Militar Pichincha, en el corazón de Cali, y fue seguida por la designación de su gabinete ministerial, compuesto por nueve hombres y nueve mujeres, según la ley de cuotas de género (unionradio.net).
En su discurso, De la Espriella prometió una nueva etapa política basada en el orden, la autoridad del Estado y la regeneración nacional. Destacó su compromiso con el combate al narcotráfico, la corrupción y la restauración de la seguridad en el país. Además, anunció su intención de cerrar cualquier vía a una asamblea constituyente, un tema que fue central en su campaña electoral (democrata.es). Su gobierno busca, según sus palabras, "cerrar un largo capítulo de resignación nacional" y restablecer la confianza en las instituciones públicas (heraldo.es).
La investidura de De la Espriella representa un giro político significativo en Colombia, marcando una ruptura con la política de su predecesor, Gustavo Petro. El nuevo presidente ha mostrado una postura más dura y una alineación con posiciones punitivas y geopolíticas cercanas a Washington, según informes de medios internacionales (prensa-latina.cu).




























