Un niño de tres años ha fallecido en el estado de Durango tras ser picado por una araña, según informes locales. Esta muerte suma al menos dos casos este año, en los que menores han perdido la vida por complicaciones derivadas de mordeduras de arañas. Hasta ahora, el número de personas afectadas en la región supera las seis mil.
Las autoridades locales han alertado sobre la presencia de arañas venenosas en áreas rurales y cercanas a zonas de vegetación densa. Los casos se han concentrado principalmente en zonas de difícil acceso, donde los niños suelen jugar cerca de estructuras naturales.
Los médicos recomiendan evitar el contacto con arañas y mantener las áreas residenciales limpias. En caso de picaduras, se aconseja acudir inmediatamente a un centro médico.
Hasta ahora, no se ha confirmado la especie exacta de araña responsable de los casos, aunque se sospecha que podría ser la araña de Durango, conocida por su veneno potente.



























