Estados Unidos ha lanzado nuevos bombardeos contra posiciones de la Guardia Revolucionaria de Irán como represalia por ataques contra buques comerciales y fuerzas estadounidenses en el estrecho de Ormuz. El Comando Central norteamericano confirmó el operativo, que se produjo tras recientes intentos de agresión contra embarcaciones comerciales y militares estadounidenses en la región.

Las explosiones se registraron en distintos puntos de Irán, según informes de medios locales. El portavoz de la Guardia Revolucionaria, general Hosein Mohebi, anunció que Irán prepara un "castigo duro" contra Estados Unidos, asegurando que los ataques estadounidenses "se arrepentirán".

La tensión entre ambos países ha influido en los mercados energéticos, con el precio del petróleo que sube tras la escalada. La situación amenaza los flujos por el estrecho de Ormuz, uno de los canales más importantes para el transporte de crudo.

La escalada de hostilidades continúa, con ambos lados acusándose mutuamente de agresión. La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de los acontecimientos, temiendo un posible conflicto de mayor alcance.