Estados Unidos neutralizó más de 300 drones no autorizados en la frontera con México durante el mes de agosto, según informes de medios locales. Las autoridades estadounidenses atribuyeron estas incursiones a operaciones de contrabando y vigilancia llevadas a cabo por organizaciones criminales transnacionales. El Ejército de Estados Unidos utilizó un sistema láser para derribar 11 de los drones, mientras que los restantes fueron destruidos con otros métodos.
La Fuerza de Tarea Conjunta-Frontera Sur, encargada de la seguridad en la zona, señaló que los drones eran utilizados por grupos delictivos para monitorear movimientos en la zona y facilitar el tráfico ilegal. Esta acción forma parte de los esfuerzos continuos de Estados Unidos para controlar la migración y combatir la delincuencia en la región.
Aunque el número de drones derribados supera los 100 mencionados en otro informe, ambas fuentes coinciden en que se trata de una operación coordinada contra actividades criminales. La situación refleja la complejidad de la seguridad en la frontera y la necesidad de acciones conjuntas entre ambos países.

















