El exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, fue detenido y trasladado a la cárcel de máxima seguridad de El Altiplano, en el Estado de México, por su presunta implicación en el caso Ayotzinapa, según informes de medios locales y nacionales.
Aguirre fue arrestado por la Fiscalía General de la República (FGR) por acusarlo de ocultar pruebas relacionadas con el desaparición de 43 estudiantes en Iguala, Guerrero, en 2014. Un testigo protegido declaró en mayo de 2026 que Aguirre habría ordenado "desaparecer cualquier evidencia de lo ocurrido en Iguala", según el sitio elimparcial.com.
La detención de Aguirre reavivó el debate sobre la justicia en el caso Ayotzinapa, con Kenia López, activista de derechos humanos, pidiendo que no se convierta en un distractor político, sino una oportunidad para buscar verdad y justicia para las familias afectadas, según tvazteca.com.
La medida se produce en un contexto de creciente presión por parte de las familias de las víctimas y organizaciones de derechos humanos, que han exigido transparencia y responsabilidad en el caso, uno de los más emblemáticos de la historia mexicana.


























