El diputado Julián Pérez Mallqui, miembro del partido Juntos por el Perú, se encuentra en el centro de una controversia interna tras denuncias de violencia física y psicológica presentadas por su expareja. Según informes, la bancada del partido ha pedido la suspensión cautelar del legislador mientras se investiga el caso, lo que ha generado una polarización dentro del grupo parlamentario (trome.com).
La situación ha abierto una discusión sobre la responsabilidad del partido frente a los casos de violencia dentro de sus filas. Aunque no se ha anunciado una sanción oficial, el vocero Ernesto Zunini ha solicitado iniciar un procedimiento disciplinario, lo que podría tener consecuencias importantes para la imagen del partido (trome.com).
Mientras se espera una respuesta oficial, el caso ha sido visto como un ejemplo de cómo las denuncias de violencia pueden afectar a la integridad de los partidos políticos. La Comisión de Ética del Congreso ha sido llamada a actuar, pero no se ha establecido un plazo definido para su intervención (canaln.pe).
La situación sigue en desarrollo, con el Ministerio Público y la bancada de Juntos por el Perú monitoreando de cerca los próximos pasos.




























