EE.UU. Considera a Venezuela como una posible alternativa para reducir su dependencia del petróleo de Oriente Medio, según afirmó el secretario del Interior, Doug Burgum, durante las reuniones de Energía del G20 en Texas. Aunque Estados Unidos no forma parte del G20, una delegación venezolana participó en las discusiones, lo que permitió abordar temas relacionados con la producción y exportación de hidrocarburos. La propuesta se enmarca en un contexto de reconfiguración en el mercado energético global, donde los países buscan diversificar sus fuentes de suministro. La participación de Venezuela en estas conversaciones refleja un interés por fortalecer lazos comerciales y estratégicos entre ambos países. La decisión de EE.UU. Busca equilibrar la oferta de petróleo en el mundo, promoviendo una mayor competitividad en la región.