Estados Unidos ha lanzado nuevos bombardeos contra posiciones de la Guardia Revolucionaria iraní en represalia por ataques recientes en el estrecho de Ormuz, según informó el Comando Central estadounidense. Los ataques, que comenzaron el martes, responden a intentos de agresión contra buques comerciales y fuerzas estadounidenses en la región. Irán, por su parte, anunció un "castigo duro" contra Estados Unidos, amenazando con consecuencias para los responsables.
El conflicto ha tenido un impacto significativo en los mercados energéticos, con el precio del petróleo alcanzando nuevos máximos. El barril de petróleo subió a 94 dólares tras la escalada, reflejando la preocupación por la seguridad de las rutas marítimas clave. La tensión ha reducido el tráfico en el estrecho de Ormuz, donde solo cinco barcos cruzaron en 24 horas, según informes recientes.
La situación ha generado una crisis de seguridad en la región, con ambos países acusándose mutuamente de ataques. Mientras Estados Unidos asegura que sus operaciones son necesarias para proteger sus intereses, Irán insiste en que sus acciones son defensivas. La escalada continúa sin signos de calma inminente.

























