Estados Unidos ha logrado evacuar 18 millones de barriles de petróleo del estrecho de Ormuz durante un bombardeo, según informa CNN. Esta operación se produce en medio de la tensión creciente entre Estados Unidos e Irán, que ha elevado la demanda por activos considerados refugio. El estrecho, clave para el transporte de crudo, ha sido escenario de ataques recientes que han generado inquietud sobre el suministro global.
El precio del petróleo ha subido a máximos de seis semanas tras los ataques estadounidenses a Irán, con el barril de Brent superando los 97 dólares y el WTI alcanzando más de 92 dólares. La escalada militar en Oriente Medio y las advertencias de Tel Aviv han reactivado el riesgo de cortes en el abastecimiento. La situación ha generado preocupaciones sobre la inflación y la política monetaria en países como Perú, donde el dólar ha fluctuado con la tensión internacional.
Irán ha anunciado un cambio en su doctrina de defensa y ha prometido una respuesta desestabilizadora contra Estados Unidos. Además, el país ha afirmado haber colocado más minas en el estrecho de Ormuz y se ha burlado de la propuesta de Trump de nombrarlo. Esta postura refleja una postura más agresiva y desestabilizadora, que podría intensificar la confrontación en la región.




















