Irán ha evaluado la posibilidad de atacar objetivos militares estadounidenses en Europa si la tensión con Estados Unidos se intensifica, según fuentes del régimen iraní citadas por el Financial Times. Esta amenaza surge en un contexto de creciente inestabilidad entre ambos países, con el presidente estadounidense, Donald Trump, rechazando cualquier diálogo abierto y manteniendo el bloqueo a los puertos persas.

Las fuentes revelan que Irán ha analizado la opción de atacar bases militares en el sureste de Europa, incluyendo Bulgaria y Chipre. La república islámica considera que la reanudación del conflicto es cuestión de tiempo, a pesar de las negociaciones que se habían iniciado. La tensión se ha agravado con la decisión de Estados Unidos de congelar las conversaciones y aplicar una política de "estrangulamiento económico".

En este marco, Irán ha expresado su desconfianza en la capacidad de Estados Unidos para obtener nuevas concesiones, afirmando que cualquier acuerdo debe basarse en acuerdos previos. La situación refleja una escalada de hostilidades, con Irán mostrando una postura cada vez más agresiva ante las medidas estadounidenses.

La amenaza iraní se suma a la subida del precio del petróleo, que ha superado los 91 dólares por barril, en respuesta a la tensión en el estrecho de Ormuz. La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de la situación, temiendo una posible escalada de conflictos.