El ministro del Interior, César Astudillo, supervisó el traslado de Jhonsson Smit Cruz a Lima tras su captura en Bolivia. El líder de la banda criminal "Los Pulpos" fue expulsado del país sudamericano luego de ser detenido en La Paz. La operación fue coordinada entre la policía peruana y la división de ciberdelincuencia boliviana.

Jhonsson había ocultado su identidad durante años, incluso fingiendo su muerte para evitar la persecución. Durante siete meses, se escondió en Bolivia como agente inmobiliario. Su pareja, Keysi Salvatierra, fue capturada primero, lo que permitió revelar su nuevo rostro.

La policía peruana lo entregó en Puno, donde fue puesto a disposición de las autoridades. Su arresto marca un avance en la lucha contra la delincuencia organizada en la región. La operación refleja la cooperación entre las fuerzas de seguridad de ambos países.

La banda "Los Pulpos" ha sido vinculada a delitos como robo y tráfico de drogas. La captura de su líder representa una victoria contra la criminalidad en el altiplano.