El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió con la presidenta peruana, Keiko Fujimori, en el Palacio de Gobierno para abordar temas de seguridad y cooperación bilateral. Uno de los puntos principales fue el fortalecimiento de la colaboración entre Perú y Estados Unidos en la lucha contra el crimen organizado transnacional. Durante la reunión, se analizó la situación de la seguridad en la región y se buscó establecer mecanismos de intercambio de información entre las autoridades peruanas y estadounidenses.

Aunque la reunión con Fujimori fue la última parada de la gira de Rubio por Suramérica, el tema de la seguridad en México también fue mencionado en contextos distintos. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, rechazó las críticas de Rubio sobre el control de territorios por grupos criminales, afirmando que ya había tenido una conversación con el secretario de Seguridad de Estados Unidos, quien también señaló que los cárteles están fuera de control. Sheinbaum consideró que las declaraciones de Rubio formaban parte del proceso electoral estadounidense y no reflejaban una evaluación objetiva de la situación en México.