Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el oeste de Colombia este lunes, causando daños en varias ciudades y afectando a millones de personas. El sismo, que se sintió en Panamá, Ecuador y partes de Venezuela, fue originado a 109 kilómetros de profundidad, lo que evitó que la letalidad fuera mayor (meteored.cl).
Venezuela, que también ha sufrido terremotos recientemente, ofreció su apoyo a Colombia. La presidenta, Delcy Rodríguez, anunció que el país está listo para enviar rescatistas y ayuda humanitaria al vecino, esperando la respuesta de su homólogo, Abelardo de la Espriella (rpp.pe). Esta oferta refleja la preocupación por la situación en Colombia, donde se reportan decenas de muertos y miles de damnificados.
Aunque el terremoto en Colombia no está directamente relacionado con los ocurridos en Venezuela, el país ha sido un recordatorio de la vulnerabilidad de la región ante desastres naturales. Expertos alertan sobre el estado de las construcciones en Venezuela, que podría haber sido afectado por sismos similares (elcomercio.pe). La población en ambos países vive con temor, recordando el miedo latente tras los sismos pasados.

























