El gobierno peruano entregó el salvoconducto a la ex primera ministra Betssy Chávez, permitiéndole abandonar el país hacia México. La medida, autorizada por el presidente Keiko Fujimori, generó reacciones mixtas entre autoridades y congresistas. Algunos consideraron que se trataba de un paso necesario para recuperar vínculos bilaterales, mientras otros cuestionaron la decisión.
La diputada Ruth Luque señaló que la entrega del salvoconducto era esperada, ya que varios empresarios buscaban reanudar operaciones comerciales con México. Por su parte, el legislador Jaime Delgado destacó que la medida ayudaría a restablecer relaciones diplomáticas. En tanto, la senadora Lourdes Alcorta rechazó la decisión, acusando al gobierno de posiblemente estar sometido a presiones externas.
La Cancillería peruana advirtió que se reserva el derecho de solicitar la extradición de Chávez si el Poder Judicial lo requiere. Por su parte, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum destacó la acción como una muestra de buena voluntad del gobierno peruano. La normalización de relaciones entre ambos países sigue siendo un tema clave tras la crisis generada por el intento de golpe de Estado en 2022.




























