El bloqueo de la Panamericana Sur entre los municipios de Ático y Ocoña en Arequipa se resolvió tras seis días de trabajo de despeje. La carretera, afectada por derrumbes y huaicos, dejó varados a decenas de vehículos y pasajeros. Las autoridades anunciaron la reapertura parcial de un carril, permitiendo el paso controlado de los automotores.

El incidente comenzó como un viaje rutinario hacia Arequipa, pero se transformó en una situación de aislamiento para quienes se encontraban en la zona. Los derrumbes, reportados en sectores como La Planchada y Quebrada Honda, causaron interrupciones prolongadas. El Ministerio de Transportes y Comunicaciones, a través de Provías Nacional, coordinó la limpieza y la reactivación de la vía.

Aunque el tránsito se reanudó, las autoridades advirtieron que la situación sigue siendo delicada. El gobernador de Arequipa destacó la necesidad de construir una nueva vía para evitar futuros cierres. Mientras tanto, se continúa con los trabajos de despeje en el tramo afectado.

El gobierno también declaró emergencia en el abastecimiento de GLP en el sur del país, una medida que podría estar vinculada a los efectos de los desastres naturales en la región.