Un ataque con drones atribuido al grupo rebeldes ELN en la región de Ocaña, Norte de Santander, ha resultado en la muerte de tres militares y cinco heridos, según informes oficiales. El incidente ocurrió cerca de la frontera con Venezuela y causó daños en una aeronave militar. El Ministerio de Defensa confirmó los fallecimientos, mientras que el presidente Abelardo de la Espriella detalló que un oficial y un soldado profesional perdieron la vida en la incursión.

Las autoridades locales indicaron que el ataque incluyó dispositivos explosivos y que la zona está bajo vigilancia por la presencia de grupos insurgentes. Aunque no se han revelado detalles sobre la motivación del ataque, la zona ha sido históricamente un punto de tensión entre las fuerzas de seguridad y organizaciones rebeldes. La situación refleja la persistente inestabilidad en la región, donde los conflictos armados continúan afectando la seguridad local.

La comunidad local ha expresado preocupación por la escalada de violencia, mientras que las autoridades instan a la población a mantener la calma y seguir las recomendaciones de seguridad. No se han anunciado medidas específicas de represalia, pero se espera una evaluación de la situación por parte de las fuerzas militares.