Un mes de violencia marcado por explosiones, drones y un carro bomba ha afectado a la Policía en Cúcuta y varios municipios del departamento de Norte de Santander. Los ataques, que incluyen dispositivos explosivos y vehículos modificados, han generado un clima de inseguridad en la región fronteriza con Venezuela.

El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, respondió con firmeza al atentado contra una estación de policía en el municipio de Los Patios, donde al menos un policía fue asesinado y 11 heridos. En un comunicado, prometió una "mano de hierro" para garantizar la seguridad y reafirmó que Colombia no se arrodillará ante la violencia.

Las autoridades locales han iniciado investigaciones para identificar a los responsables de los ataques, que se han sucedido en distintas zonas del departamento. La situación ha generado preocupación entre la comunidad, especialmente en zonas cercanas a la frontera, donde la tensión entre grupos armados y las fuerzas de seguridad se ha agravado.

La violencia continúa en el norte de Santander, con reportes de nuevos incidentes que ponen en evidencia la necesidad de una respuesta coordinada entre las instituciones y la sociedad civil.