El precio del cobre se estabilizó tras una oleada de ventas motivada por dudas sobre los aranceles impuestos por Estados Unidos. Los analistas observaron una recuperación parcial del metal, impulsada por nuevas compras de fondos y fabricantes chinos. A pesar de la incertidumbre persistente sobre el impacto de las medidas tarifarias estadounidenses, el mercado mostró cierta resiliencia. La fluctuación del cobre refleja la tensión entre la demanda global y las políticas comerciales norteamericanas.
Los operadores destacaron la importancia de las compras de los principales consumidores, especialmente en Asia, para mantener la estabilidad del precio. Sin embargo, la expectativa sobre futuras medidas proteccionistas sigue generando nerviosismo en los inversores. La situación sigue siendo volátil, con el riesgo de nuevas fluctuaciones si se confirman cambios en la política comercial estadounidense.


























