El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el 10 de agosto dejó al menos 285 personas muertas y 379 desaparecidas, según el balance oficial presentado por el ministro del Interior Rodrigo Lara. El sismo, que afectó especialmente la región del Chocó, provocó daños considerables en infraestructuras y viviendas, dejando miles de damnificados.
El presidente Abelardo de la Espriella anunció durante una visita a Quibdó la propuesta de un "Plan Marshall" para la reconstrucción del departamento. Además, se anunció la llegada de equipos internacionales de rescate y una ayuda de 200 millones de dólares del Banco Mundial. La respuesta del gobierno busca acelerar la recuperación en las zonas más afectadas.
La ciudad de Pereira, en el centro del país, registró 260 personas desaparecidas y 58 mil niños descolarizados tras el sismo. Mientras, un coleccionista perdió una colección de Coca-Cola de 29 años, evidenciando el impacto humano del desastre.
El Puesto de Mando Unificado sigue activo para evaluar la situación y coordinar las acciones de rescate. La comunidad sigue en alerta, con esfuerzos por encontrar a los desaparecidos y brindar apoyo a las familias afectadas.
























