El gobierno mexicano anunció planes para incrementar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en cervezas y alimentos procesados con alto contenido de sodio, como parte de una estrategia para recaudar más ingresos fiscales. Esta medida, que entrará en vigor en 2027, busca generar más de 18 mil millones de pesos anuales adicionales, según estimaciones de la Comisión de Hacienda en la Cámara de Diputados.

La decisión forma parte de un esfuerzo más amplio para combatir la evasión fiscal en el sector de combustibles, donde el gobierno ha implementado controles más estrictos para cerrar huecos en la recaudación. Aunque el aumento del IEPS afectará directamente a los consumidores, el gobierno argumenta que la medida contribuirá a la estabilidad económica y a la mejora de la salud pública al reducir el consumo de productos procesados.

La propuesta ha generado debate entre expertos y ciudadanos, quienes señalan que el impacto en los bolsillos de las familias podría ser significativo. Aunque no se ha establecido una fecha exacta para la implementación, el gobierno ha dejado claro que la medida forma parte de un plan más amplio para modernizar el sistema fiscal.