Ronald Johnson, responsable de la seguridad en la región, anunció que el intercambio de información entre México y Estados Unidos permitió identificar y destruir tres laboratorios narcomafiosos en la sierra de Guerrero. Esta operación forma parte de una colaboración más estrecha entre las autoridades de ambos países para combatir el tráfico de drogas.

Las autoridades mexicanas destacaron el papel clave de la cooperación en la lucha contra el narcotráfico. Según Johnson, los laboratorios encontrados eran utilizados para la producción de marihuana y cocaína. La operación incluyó la intervención de agentes de ambos países, que lograron incautar materiales y equipos utilizados en la fabricación de drogas.

La zona de la sierra de Guerrero ha sido históricamente un punto crítico en la distribución de drogas en la región. La destrucción de estos laboratorios representa una victoria contra la producción local de sustancias ilícitas. Las autoridades continúan con operaciones similares en otras zonas del país.