Pereira, Cali, Manizales y otras ciudades colombianas sufrieron graves daños tras un terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste del país este lunes, según informes preliminares. El sismo, originado a 109 kilómetros de profundidad, causó la muerte de al menos 132 personas y dejó más de 570 heridos, según un balance parcial de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales).
La ciudad de Pereira, capital del departamento de Risaralda, concentró la mayor cantidad de víctimas mortales, con 60 fallecidos, según informes locales. En Manizales, capital del departamento de Caldas, la Alcaldía confirmó la muerte de cinco personas y reportó daños en infraestructura urbana. Además, los servicios públicos y los sistemas de transporte sufrieron afectaciones en varias ciudades, incluyendo aeropuertos y hospitales.
La Aeronáutica Civil suspendió operaciones aéreas comerciales en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Armenia, Cartago y Buenaventura debido a los daños. Las autoridades activaron alertas por posibles réplicas del sismo, que sacudió a millones de personas y causó pánico en varias regiones.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, pidió al Pacto Histórico coordinar la ayuda a las personas afectadas, mientras que la población recuerda el desastre de La Guaira, otro sismo que dejó graves consecuencias en el pasado.






















