Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacudió el noroeste de Colombia el lunes, causando al menos 80 muertos y graves daños en varias ciudades, entre ellas Pereira, Cali y Manizales. El sismo fue sentido en múltiples localidades, incluso en Bogotá, Medellín y en países vecinos como Ecuador y Panamá. Según informes oficiales, el epicentro del temblor se ubicó cerca de la región de Risaralda, donde se registraron los daños más severos.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, anunció la convocatoria de un comité de emergencia para coordinar la respuesta ante los desastres. Durante una conferencia en redes sociales, el mandatario indicó que viajaría a Pereira, una de las ciudades más afectadas, para acompañar a las víctimas. Además, el Ejército activó cinco pelotones de rescate para buscar a personas atrapadas bajo los escombros (laopinion.co).
En Pereira, la zona cafetera, se reportaron importantes daños en infraestructura y viviendas, lo que generó una gran cantidad de heridos y desplazados. Aunque las cifras de muertos varían entre fuentes, se estima que el sismo ha dejado al menos 77 fallecidos según cifras oficiales. La situación continúa siendo compleja, con esfuerzos por evaluar el alcance completo del desastre.




























