El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia el lunes dejó al menos 169 fallecidos y más de 1300 heridos, según informes preliminares. La zona más afectada es Cali, donde se registraron 95 muertos, mientras que otras ciudades como Bogotá, Medellín y Barranquilla también sufrieron daños significativos. Equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes entre los escombros, aunque el número de personas desaparecidas sigue en aumento.
El sismo, originado en la zona de subducción entre las placas de Nazca y Suramericana, causó el colapso de 153 edificios y la suspensión de operaciones en siete aeropuertos. En Bogotá, los hospitales se encontraron saturados y se realizaron evacuaciones en varias zonas. A pesar de la magnitud del evento, expertos señalan que el terremoto no tiene conexión directa con los sismos registrados en Venezuela, aunque comparte un contexto tectónico similar.
En la región de Chocó, el epicentro del temblor, se reportaron daños considerables debido a la profundidad del sismo. Mientras tanto, se han establecido centros de acopio en ciudades clave para recibir ayuda a los damnificados. La cifra de muertos podría seguir aumentando a medida que se realizan más evaluaciones en los lugares más afectados.






















