La Fiscalía de Bolivia emitió una nueva orden de captura contra el exmandatario Evo Morales, acusado de participar en protestas y bloqueos que afectaron al país entre mayo y junio de este año. Según el comunicado oficial, Morales sería investigado por presuntos delitos como alzamiento armado, terrorismo y actuar contra la soberanía del Estado (lavanguardia.com). El exlíder, quien vive prófugo en la región cocalera de Cochabamba, ha rechazado estas acusaciones, afirmando que se trata de un intento de desviar la atención de la crisis económica que enfrenta Bolivia (globovision.com).
Morales sostuvo en declaraciones recientes que las autoridades no le intimidarán, y destacó que las procesos judiciales contra él no resolverán los problemas estructurales del país, como la escasez de combustible y la inflación (elcomercio.pe). Aunque la Fiscalía lo acusa de haber causado pérdidas económicas superiores a tres mil millones de dólares, Morales insiste en que su participación en las protestas fue legítima y motivada por la defensa de los derechos de los ciudadanos (canaln.pe).
La orden de captura se suma a otras medidas judiciales contra Morales, incluyendo una anterior relacionada con un presunto caso de abuso a una menor de 15 años (elmundo.es). A pesar de estas acciones, el exmandatario continúa negando las acusaciones y rechazando las presuntas intenciones de desestabilizar el país.




























