El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunció junto al presidente Donald Trump un acuerdo petrolero histórico entre Estados Unidos y Venezuela. Según el comunicado oficial, el pacto otorga a Washington una participación en las reservas de crudo del país caribeño, lo que permitirá controlar 65 mil millones de barriles de petróleo. El acuerdo fue negociado por Rubio y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en colaboración con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y representantes del sector privado.
El pacto busca impulsar la economía venezolana mediante inversiones millonarias y una reducción en el precio del combustible. Según informes, el acuerdo podría atraer hasta 100 mil millones de dólares en inversión privada. Sin embargo, el economista venezolano Luis Alberto Hausmann criticó el acuerdo, calificándolo como un "despojo de activos" y acusando a Rubio de "traicionar" a los venezolanos.
El presidente Trump destacó el acuerdo como un "hitórico" en las relaciones bilaterales, describiéndolo como una alianza con el sector privado. Aunque el pacto busca estabilizar la economía venezolana, las críticas internas continúan sobre su impacto en la soberanía del país.






















