La Misión de la ONU para Venezuela alertó que el aparato represivo del Estado sigue intacto, pese a la captura del presidente Nicolás Maduro y a algunas medidas de liberación de presos. Aunque se registraron reducciones en detenciones políticas y se aprobó una ley de amnistía, los organismos internacionales destacaron que las estructuras de control y las prácticas de tortura persisten.

La ONU señaló que, a pesar de mejoras "limitadas", el sistema represivo no ha cambiado significativamente. Expertos independientes destacaron que las autoridades continúan aplicando métodos que violan los derechos humanos. La presidenta de Venezuela, Nicolás Maduro, ha respondido a estas críticas al afirmar que el sistema de la ONU acompaña al país en su recuperación.

La evaluación de la ONU también mencionó la necesidad de una gran cantidad de recursos para la recuperación del país tras los terremotos. Se estima que se requerirían hasta $21.000 millones para reconstruir las áreas afectadas. Aunque el gobierno ha anunciado algunos pasos hacia la apertura política, las organizaciones internacionales insisten en que el contexto de violaciones sigue vigente.

La situación continúa siendo compleja, con denuncias sobre la persistencia de prácticas represivas y la necesidad de una intervención más efectiva para garantizar la seguridad y los derechos de la población.