Trump anunció durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca que Estados Unidos tiene "control muy fuerte" sobre el estrecho de Ormuz, en el Golfo Pérsico. El mandatario sostuvo que las fuerzas estadounidenses habían desminado el paso marítimo, lo que, según él, impide que Irán reconstruya su infraestructura militar. Esta afirmación se basa en ataques recientes contra instalaciones iraníes, que Estados Unidos atribuye a su propia operación militar.
En una publicación en Truth Social, Trump propuso oficialmente renombrar el estrecho como "Strait of Trump", afirmando que el paso ya está bajo control estadounidense. Esta propuesta ha sido ampliamente comentada en medios internacionales, aunque Irán ha negado las acusaciones de que su infraestructura haya sido dañada. La medida se enmarca en el contexto del conflicto en Oriente Medio, donde Estados Unidos ha intensificado su presencia militar.
La Casa Blanca no ha confirmado oficialmente la propuesta de renombrar el estrecho, pero la declaración de Trump refleja una postura más agresiva hacia Irán. El presidente destacó que el último ataque estadounidense fue "duro" y destruyó nuevo material militar, sin mencionar que la operación podría estar vinculada a las elecciones de noviembre.
























