Trump anunció la aplicación de aranceles del 50% a importaciones canadienses tras el fracaso de las negociaciones comerciales. El presidente estadounidense acusó a Canadá de imponer altos aranceles a agricultores nacionales, lo que provocó una escalada en la tensión entre ambos países. La medida afecta a productos como boyas, bozales para perros y banderas nacionales.
Canadá rechazó las acusaciones de Trump y defendió su posición en una declaración oficial. El canciller canadiense, Chrystia Freeland, destacó que las tarifas estadounidenses están diseñadas para causar daño a la economía canadiense. Las conversaciones comerciales entre Washington y Ottawa se habían estancado, lo que llevó a la imposición de nuevas restricciones.
La tensión entre ambos países se intensificó tras el colapso del acuerdo. Trump señaló que los agricultores estadounidenses han enfrentado durante años "enormes cantidades de aranceles" de parte de Canadá. La situación plantea un desafío para la relación comercial entre los dos países.
La escalada de aranceles podría afectar a miles de millones de dólares en importaciones canadienses. La situación refleja una ruptura en las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá, con consecuencias económicas y diplomáticas.


























