El príncipe Harry reveló que las autoridades británicas no le informaron sobre una amenaza terrorista atribuida a Al Qaeda durante su estancia en Estados Unidos. Según el informe, el presidente del Comité Ejecutivo para la Protección de la Realeza y las Figuras Públicas no compartió la información con su equipo de seguridad ni con las autoridades estadounidenses. La amenaza data del año 2023 y se relaciona con un posible ataque contra él o su familia.

El príncipe sostuvo que esta falta de comunicación puso en riesgo su seguridad. Aunque no se especificaron los detalles de la amenaza, se mencionó que era grave y requería atención inmediata. Las autoridades británicas no han respondido oficialmente a las acusaciones, pero han confirmado que están revisando los protocolos de seguridad para evitar situaciones similares.

La situación ha generado debate sobre la protección de miembros de la realeza en el extranjero. Algunos expertos destacan la necesidad de una mejor coordinación entre los países para garantizar la seguridad de figuras públicas. Mientras tanto, el príncipe continúa su vida en EE.UU. Pero con nuevas medidas de protección implementadas.