Los Estados Unidos lanzaron ataques contra 67 embarcaciones sospechadas de participar en el tráfico de drogas en el Caribe y el Pacífico, pero estos operativos no lograron reducir el flujo de cocaína hacia el país, según una evaluación interna de la DEA citada por The Washington Post. Esta información se basa en una evaluación interna que analiza el impacto de estas operaciones en la lucha contra el narcotráfico.

La DEA, encargada de controlar el tráfico de drogas en Estados Unidos, concluyó que los ataques no tuvieron un efecto significativo en la reducción de la llegada de cocaína al país. Aunque se detuvieron algunas embarcaciones, el volumen de drogas que llega sigue siendo elevado. Esta evaluación refleja una preocupación sobre la eficacia de las operaciones militares en la lucha contra el narcotráfico.

Los ataques, que incluyen operaciones marítimas y aéreas, han sido parte de una campaña más amplia contra el tráfico de drogas en las zonas costeras de América Latina. Sin embargo, la DEA señala que el sistema de distribución de drogas sigue siendo eficiente, lo que sugiere que las medidas actuales no son suficientes para detener el flujo de cocaína.