El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez, negó que el Ejecutivo hubiera tenido conocimiento de la crisis migratoria que sacudió la ciudad autónoma el 1 de agosto de 2026. Esta declaración contradice a fuentes de inteligencia militar y civil que aseguran que el Ejecutivo fue advertido días antes de la entrada masiva de migrantes, coincidiendo con la fiesta del Trono marroquí.

Mientras el Gobierno atribuye la situación a "mafias" que facilitan la entrada de migrantes, expertos como el exdiplomático Josep Borell señalan que hay otros factores en juego. Por su parte, líderes políticos como la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, han denunciado una "invasión intolerable" y han acusado al Ejecutivo de ocultar el caos migratorio.

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha exigido la militarización de la frontera y ha culpado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de la crisis, afirmando que "debería estar en prisión". A pesar de las críticas, el Ejecutivo ha anunciado que 3.000 efectivos de las Fuerzas de Seguridad permanecerán en Ceuta "el tiempo necesario", según la misma fuente.