El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el oeste de Colombia el 10 de agosto dejó al menos 240 personas fallecidas y más de 3.600 desaparecidas, según el último balance oficial. Las autoridades continúan con las operaciones de rescate en los departamentos más afectados, incluyendo Antioquia, Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca. Una nueva réplica del sismo se registró la mañana del 11 de agosto, lo que provocó evacuaciones preventivas en algunas zonas de Bogotá y Cali.
El desastre ha dejado un saldo de al menos 181 muertos, 1.595 heridos y 195 desaparecidos, según informes preliminares. Sin embargo, el número de víctimas podría aumentar a medida que se continúen las labores de búsqueda. En Manizales, uno de los lugares más afectados, se reportaron daños graves en la catedral y en numerosas viviendas. Los equipos de rescate trabajan con esfuerzo para localizar a sobrevivientes en las ruinas de edificios derrumbados.
En el área de San José del Palmar, el sismo destruyó decenas de edificios, lo que ha generado una gran preocupación en la región. Las autoridades han activado el estado de emergencia nacional y han movilizado recursos para brindar apoyo a las comunidades afectadas. A pesar de los esfuerzos, el número de desaparecidos sigue siendo elevado, lo que ha generado una campaña de búsqueda intensa en toda la zona.






















