El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que Estados Unidos mantiene el "control total" del estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más estratégicos del mundo. Esta afirmación se produce en medio de las tensiones crecientes con Irán, que rechaza la soberanía estadounidense sobre la zona y afirma que controla gran parte del paso.
Según fuentes oficiales, las fuerzas militares estadounidenses están presentes en el estrecho, pero Irán sostiene que ha logrado un control efectivo sobre la vía marítima. El régimen chiíta incluso ha anunciado planes para imponer un sistema de peajes, en respuesta a las operaciones militares estadounidenses.
La situación ha generado alertas en Israel, que informó sobre un posible ataque contra el Air Force One. Esto llevó a una operación secreta para cambiar el avión presidencial en Turquía, poniendo en riesgo a quienes permanecieron a bordo. Aunque la información no ha sido confirmada, el analista Francisco Belaunde advierte sobre la necesidad de evaluar su confiabilidad.
Las negociaciones entre Washington y Teherán permanecen estancadas, mientras el tráfico marítimo sigue por debajo de los niveles previos a la guerra. Trump continúa considerando opciones para abrir el estrecho, incluyendo sanciones económicas y, en último caso, una ofensiva militar.






















