El presidente de Colombia, Rodolfo De la Espriella, anunció subsidios para apoyar a las personas afectadas por el terremoto que sacudió el país el pasado mes de noviembre. Durante una visita a Armenia, una de las ciudades más golpeadas, el mandatario confirmó medidas para atender a los damnificados. Sin embargo, días después, varios líderes internacionales, incluidos mandatarios de distintos partidos, señalaron que el nuevo gobierno de derecha había rechazado inicialmente ofertas de ayuda extranjera o no había respondido a ellas.
Esto generó críticas sobre la postura del gobierno frente a la crisis humanitaria. Aunque De la Espriella destacó la solidaridad nacional, la falta de respuesta a las propuestas internacionales ha sido cuestionada. Mientras tanto, las autoridades locales continúan trabajando para garantizar la seguridad y el acceso a la asistencia a las comunidades afectadas. La situación sigue siendo un desafío para el país, que intenta equilibrar la autonomía con la necesidad de apoyo externo.

























