El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, enfrenta su primera gran prueba de gestión tras asumir el poder, tras el sismo de magnitud 7,4 que ha causado cientos de muertos y miles de heridos. El evento, ocurrido en la región de Nariño, ha generado una emergencia que obliga al nuevo gobierno a concentrarse en las zonas más afectadas. El mandatario coordinó los esfuerzos de rescate y logística sin una transición previa, según explicó el especialista Andrés Repetto en una comunicación con LN+. El terremoto, considerado el peor de la última década en Colombia, ha puesto a prueba la capacidad del gobierno para responder a una crisis en condiciones de alta complejidad. Mientras se evalúa el impacto humano y material, el gobierno se enfoca en garantizar la seguridad y la atención a las víctimas. La situación ha generado una presión adicional sobre el nuevo equipo de gobierno, que debe actuar con rapidez y coordinación para mitigar los efectos del desastre.
Terremoto en Colombia pone a prueba al nuevo gobierno

























