Francia, Alemania, Italia y Reino Unido solicitaron a Israel detener la expansión de asentamientos en Cisjordania, en un gesto conjunto contra el plan de colonización. Los líderes de estos países, en una declaración conjunta, condenaron la construcción de nuevas viviendas en la zona E1, al este de Jerusalén, considerada como una amenaza para las perspectivas de una solución de dos Estados.

El Ministerio de Vivienda israelí inició la licitación para construir más de 1200 viviendas en E1, lo que ha generado críticas internacionales. La iniciativa fue condenada por las cuatro naciones europeas, que advirtieron que el proyecto "comprometerá las perspectivas de una solución de dos Estados al crear una división" del territorio ocupado.

La presión internacional se intensifica tras la entrada en vigor de un nuevo pacto de la UE sobre asilo, que incluye la posibilidad de trasladar a migrantes a Italia. Aunque el tema de los asentamientos no está directamente relacionado, la postura de los países europeos refleja una preocupación por la estabilidad en la región.

La comunidad internacional sigue de cerca los movimientos israelíes, mientras las naciones occidentales buscan mantener la cohesión del proceso de paz.