Los enviados de Donald Trump llegaron a Ucrania tras una reunión en Moscú con el presidente ruso, Vladimir Putin. La misión, que busca avanzar hacia el fin de la guerra, se produce en un contexto de intensos bombardeos en ambos lados. Según informes, Ucrania lanzó más de 250 drones contra territorio ruso, mientras Rusia disparó 108 drones contra Ucrania, causando un muerto y tres heridos.
A pesar de la visita de los enviados estadounidenses, las hostilidades continuaron. El Ministerio de Defensa ruso informó de que las defensas antiaéreas derribaron 258 drones enemigos durante la noche. La reunión entre Trump y Putin fue breve y no fue anunciada previamente. El Kremlin calificó la conversación como "muy útil", mientras que la Casa Blanca habló de "planes concretos de acciones futuras".
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, expresó su interés en acercar el fin del conflicto y se mostró abierto al diálogo. Sin embargo, las acciones militares siguen en marcha, lo que pone en tela de juicio la efectividad de los esfuerzos diplomáticos.
























