Guyana recibió a seis migrantes deportados por Estados Unidos bajo un acuerdo temporal, según informó el canciller Robert Persaud. El grupo, compuesto por personas de Cuba y Afganistán, llegó el viernes tras una revisión realizada por las autoridades locales. Esta medida forma parte de un protocolo establecido entre ambos países para la devolución de personas que no cumplen con los requisitos de residencia.

La decisión ha generado reacciones en la comunidad migrante y en organizaciones de derechos humanos. Aunque no se han reportado incidentes graves, la situación sigue siendo objeto de debate sobre la legalidad y la humanidad del proceso. Mientras tanto, la atención se centra en el impacto de esta acción en los derechos de los individuos involucrados.

La deportación refleja la continuidad de políticas migratorias estrictas en Estados Unidos, aunque el acuerdo con Guyana busca facilitar el proceso. Las autoridades locales han confirmado que los deportados fueron revisados y que su situación legal fue evaluada antes de su llegada.