El canciller ruso, Serguéi Lavrov, acusó a Alemania de iniciar un conflicto abierto con Rusia, calificando la medida como una declaración de guerra. En una reunión en Moscú, Lavrov señaló el cierre del consulado alemán en Bonn como un acto similar a los previos a la Segunda Guerra Mundial, en medio de la tensión generada por un incidente con drones en el aeropuerto de Leipzig. Según fuentes del Kremlin, las acusaciones contra Rusia carecen de fundamento y son totalmente vacías.
Alemania, por su parte, ha respondido con la preparación de un escudo antidrones tras lo que denomina un "ataque híbrido" de Rusia. El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, afirmó que los ataques híbridos rusos son una realidad cotidiana. Aunque no se ha confirmado un ataque con drones en el aeropuerto, el gobierno alemán ha señalado a Rusia como responsable del incident.
La tensión entre ambos países se ha intensificado en los últimos días, con acusaciones mutuas y medidas diplomáticas. Lavrov insistió en que Alemania está encaminada hacia una confrontación, mientras que Berlín insiste en que las pruebas contra Rusia son claras. La situación sigue en ebullición, con el riesgo de una escalada que podría afectar la estabilidad en la región.




















